BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME

28 de abril de 2008

TE AMARE MAS ALLA DE LA EXISTENCIA MIA


Yo te esperaba amor, sabía llegarías,
y que al fin una noche de Mayo mío serias,
que al conocerte nada me importaría.


¡Sin verte en mis húmedos sueños te tenia!
¡En mis brazos cálidos, amante te ceñía!!
¡Sin saber tu nombre siquiera, lo repetía!
¡Y mi corazón tierno, frenético latía!
¡Cada noche amor, en mis sueños te veía!
¡Y en la ensoñación cada día me sumía!
¡Soñando en el amor sincero que vendría!
¡Porque siempre estuve segura que existías!
¡Y que a mi alma adolorida vendrías!
¡Que felicidad y el amor recibiría!


¡Ahora tú llegaste a darme lo que pedía!
¡Hoy y siempre recordaré el mágico día,
que fue posible sentir lo que desconocía!
¡Nada importa que todo el mundo se ría!
¡Yo soy muy feliz de saber que aunque mentías,
mi fiel corazón volvió a latir cuando leía,
palabritas de amor y pasión que yo creía!


¡Yo te amo, porque siempre supe llegarías!
¡Te amo porque desde antes te presentía!
¡Te amo! ¿No sufro mas, que caso tendría’?


Cuando feliz llegue a mí la muerte impía,
hasta allá te llevaré, así te juré un día.
¡Bien sabes lo que juré aquella noche fría!
¡Te amaré más allá de la existencia mía!



Sandra Figueroa 


 2000

23 de abril de 2008

¿TU CORAZON ME AMO?



Pasaste despacio por mi vida
y una honda herida se abrió,
mi pobre corazón ahora sangra
y agoniza porque al fin amó.


¿Porqué pasó tanto tiempo amor?
¿Fué por casualidad que así llegó?
¡Es cierto que yo te esperaba
y sin verte mi ser te adoró!


¿Acaso es castigo tu amor?
¿Porqué entonces hoy apareció?
¡Ya es tarde en mi existencia!
¡En la cumbre de mi vida nevó!


¿Tendrá que irse tu lindo cariño?
¿Derretirá la nieve que cayó?
¿Tu amor es fuego ardiente?
¡Contéstame! ¿Tu corazón me amó?



Sandra Figueroa 

2002

7 de abril de 2008

APARECISTE TU




Navegaba sin rumbo llena de temores
por el ancho mar que me seducía,
era feliz, mi barca navegaba,
y el aire hinchó la vela y la dirigió a un canal,
sumergí las anclas oxidadas por el tiempo
y mi barca paró en silencio, el mar se agitaba.


Apareciste en mi vida en medio del mar,
estaba sola, y triste miraba las gaviotas,
los tiburones rondaban mi barca,
amenazaban hundirla para tragarme.


Apareciste y llegó la luz de la mañana,
el faro iluminó mi alma y subiste a cubierta,
y allá en alta mar me contaste tu historia
de marinero, describiste con lujo de detalles
el canto de las sirenas que atrapaste en tu red,
eras el pirata de amor que tanto esperaba
sin saber donde lo encontraría un día.


Apareciste y mi barca se hundió a tu ruego
y supe que seria para siempre el amor,
la marea subía, olas gigantescas se levantaban,
caí a la mar de aguas frías, me ahogaba,
y entre la tempestad te reías de mis versos,
me tendiste la red y me atrapaste,
me dejaste prisionera en medio del mar
donde escuché el lamento de tus sirenas
y los insultos de los tiburones tus amigos,
nadie pudo rescatarme, me custodiabas
con tu voz tranquilizando mi angustia,
tranquila, decías, y tranquila me quedaba.


Apareciste tú, y fui tuya en la madrugada.
En tu barco y en tu marea de amor me ahogo.


Apareciste, me diste tu mano cálida en la noche
y el viento húmedo acarició mi faz en neblina,
me abandonaste en una isla desierta sollozando,
donde espero que un día encalle tu barco
y rescates mi alma que se muere de soledad,
solo mar rodea mi isla de tristezas,
no se nadar, si intento escapar, me ahogaría
o un malvado tiburón me arranque el corazón,
aquí te espero a orillas de la playa, sola,
contando uno a uno los granos de arena
hasta que vuelvas y me lleves a tu canal
donde llena de ilusiones mi barca paró.


Apareciste y espero que vuelvas a aparecer
en este mar de tentaciones y marejadas
donde solitaria en mi isla paso las horas,
esperando ver tu bandera en el horizonte
y llegues y te quedes, o me lleves a tu canal.


Apareciste tú, y yo ya no se quien soy,
triste vago entre palmeras y platanares
recordando el día que me tendiste la red.


Apareciste tú, los años pasan y no llegas,
llevo la cuenta de los días grabados en la piedras,
cuento los días que faltan para mi muerte,
el mar sigue agitado, la isla sola, no hay sol,
la luna no sale, agonizo sobre la arena
de esta isla donde me dejaste olvidada
desde la noche que apareciste en mi historia.


Apareciste tú, y fue para siempre



Sandra Figueroa 

2004