Que triste me siento hoy.
Los recuerdos llegaron a mi, suspiro, no puedo evitarlos.
¿Porque sigo escribiendo versos a aquel cruel amor de mi juventud?
La tarde se retira ya, cansada, en la soledad de mi casa estoy llena de recuerdos tristes y me hacen daño.
Presiento que algo pasa.
¿Que será?
Me consumo en recuerdos de aquel amor traicionero que no se ha ido, que aun vive dentro de mi, en recuerdos de ese amor bandolero que me dió su vida y que no comprendo, recuerdos de mi niñez fría y sin amor, de mi adolescencia frustrada y triste, de mi juventud perdida, de mi matrimonio, recuerdos de mis hijos, amigos, y no entiendo que me quiere decir la conciencia.
Tengo miedo.
¿Porque no olvido el dolor?
Sigo escribiendo, según yo, versos, poemas, canciones, pero se bien que no es poesía, solo son recuerdos viejos.
Jamás lograré escribir como aquellos poetas de antaño, jamás seré como Neruda, Amado Nervo, jamás seré una Sor Juana Inés. ¡Auxilio!
¡Tengo miedo!
Algo pasa por mi mente y creo enloquecer.
El pasado triste cada vez me tortura mas, me consume.
Ya no quiero recuerdos viejos, ya no, quiero ser libre, liberarme del pasado y empezar a vivir. Quiero amar más a quien se lo merece, a quien debo amar.
Ya es de noche, sigo sentada donde mismo recordando el pasado.
¿Porque? ¿Que me pasa?
Sandra Figueroa
1997



















