Como una flor en un vaso,
solitaria, triste, marchitándose,
abandonada en un rincón,
agonizando de sed, deshojándose.
Así una tarde me dejaste
a meced de mi destino,
amándote, desesperada, llorando
amargamente por tu cariño.
Como hoja que arrastra el viento,
seca, carcomida, desolada,
volando de un lado a otro,
sin rumbo, sin nada.
Así rodé desde aquella vez
tratando de olvidarte
y no lo he logrado aun,
sigo amándote.
Como polluelo en el nido,
piando de miedo, hambriento,
temblando de frió, viendo
las aves volar, temiendo al viento.
Así me dejaste aquella tarde
que te fuiste para no volver.
Un día te dejaré de querer
mas nunca te olvidaré.
Sandra Figueroa
1996










