Hoy te escribo estas líneas que jamás leerás porque nunca te enviaré esta carta.
Dentro de mi alma anida un sentimiento hermoso que a nacido no se cuando pero que cada día que pasa crece y crece mas y puedo asegurarte que ya es lo suficientemente fuerte como para no romperlo.
Ese sentimiento bello tú sabes como se llama y conoces perfectamente su significado porque tú naciste con el dentro de ti.
Mí pecho florece como rosa en primavera, como florecen en la Villa los naranjos, los duraznos y todo porque dentro tengo un sentimiento.
Mi pecho late de alegría cuando te escucho hablar, lo único que me entristece es que ya no estas aquí.
¿Por qué te fuiste?
Este sentimiento que tengo dentro de mi me da alegría, me da paz y me da la suficiente fuerza para soportar tu ausencia.
Este sentimiento me ayuda en mis largas noches de insomnio, me alienta a afrontar los problemas.
Me conforta cuando necesito de una mano amiga, me consuela en mis frecuentes momentos de soledad.
Me alimenta mente y espíritu, me sirve de musa para escribir, me alienta a seguir adelante cuando mis piernas flaquean, me guía hacia la verdad, me da luz cuando todo se oscurece, me da la mano cuando he caído al caminar.
Me llena de alegría inmensa que hay momentos que ya no cabe en mi pecho porque es tan grande que no lo puedes imaginar, es mas de miles y miles de millones mas profundo que el mar.
Este sentimiento bello no lo sabe nadie, por eso no te enviaré esta humilde carta en la cual te confieso lo que guarda mi necio y tonto corazón.
Dentro de mí quedará encerrado para que nadie se de cuenta y quiera robármelo o destruirlo, tengo miedo.
Si, tengo miedo de que tú algún día encuentres a ese ser que piensa y siente igual que tu y le entregues tu confianza y tu corazón y yo moriría al saberlo.
No me hago ilusiones respecto a ti por eso no quiero que lo sepas, no quiero sufrir mas.
Porque yo soy muy celosa de mis sentimientos, tal vez egoísta porque cuando yo tengo algo lo quiero solo para mi, yo no comparto.
Sabes: siento dentro de mi mil cuchillos que atraviesan mi corazón cuando descubro que hay alguien a quien prefieres, cuando a alguien mas dices lo mismo que a mi y eso me lastima.
Se que no debe ser así, que tal vez hago mal pero también se que lo que yo tengo lo quiero solo para mi.
Si, sé que estoy loca, que soy necia, pero así soy y no cambiaré.
Por eso no quiero que lo sepas.
No quiero.
Y definitivamente jamás te enviaré esta carta, no tiene caso, para qué, no quiero tu compasión.
Sandra Figueroa
1995