¡Vida, algo me debes!
Se bien que no debo reprocharte
pero: ¿y el amor?
¿Porqué no llegó a mi existencia?
La Sagrada Biblia nos habla de amor,
habla de un amor puro y sincero
que no se ve ni se toca pero se siente,
en ese amor se cree sin ver
y se tiene fe y ese amor esperé ansiosa.
¿Porqué nunca llegó?
Me diste momentos de felicidad,
me brindaste rosas y espinas,
me ofreciste sufrimientos, penas,
me regalaste alegrías y llanto,
me otorgaste mil sentimientos,
me donaste tres bellos versos,
si, muy cierto y te lo agradezco,
pero mi alma esperaba el amor
y jamás lo he conocido.
Esperaba la llegada del amor sincero,
ese que siempre supe que existía en
algún lugar del universo, pero
ya es tarde, estoy vencida, sola,
cansada, triste y decepcionada.
¡Ya es tarde para mi!
¡No tengo esperanzas!
Yo no te debo nada y en cambio tu si,
nunca trajiste a mi vida ese amor
que soñaba desde niña, a ese ser
de mis sueños y fantasías locas,
a ese amor que esperaba.
Vida: ¿Porqué?
¡Vida, me debes el amor!
Sandra Figueroa
2001