BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME
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25 de octubre de 2014

QUIERE VOLAR



Mi corazón palpita ya muy débil.
El amor de mis manos quiere escapar.
¡Dios mío que hago para retenerlo!
¿Que hago si mi palomo quiere volar?


En este papel vuelco mi ansiedad.
Mis deseos de mujer frustrada.
¿Porque aunque dice quererme,
porque aunque dice amarme,
mi palomo quiere volar?


¡Que es lo que he hecho oh Dios!
Si lo he amado con loca intensidad.
Si le he dado de comer en mi mano.
Si le he dado agua de mi manantial.


¡Porqué Dios mío! No lo entiendo.
¿Que es lo que quiere buscar?
Ya le he dado una niña muy bella
y un varón está ya por llegar.


¿Tal vez será eso Dios mío?
¿Será que ya no estoy igual?
¿Será que me he puesto vieja?
¿Será por eso que quiere volar?


Sandra Figueroa 

1984

4 de noviembre de 2011

BAJO EL MISMO ARBOL



Bajo el mismo árbol
me quedé esperándote.
Ahí derramé tantas lagrimas
que ya no tengo mas.


Ahí me quedé como aquellos
que esperan algo que no llegará.
Te esperé en vano.
No volviste jamás.


Bajo el mismo árbol pasé la vida.
Pasé los años y los días.
Ahí envejecí poco a poco
por esperarte.


Y ahora después de tanto tiempo
llegas a la sombra del mismo árbol,
me pides que te perdone,
no. Porque ya no te amo.


No. Ya lo pensé muy bien.
Deje pasar la vida por esperarte
y no amé a nadie mas.
No. No voy a perdonarte.


Vete. No quiero verte más.
Vete. Vete.
Regresa por donde viniste
y no vuelvas nunca mas.


Sandra Figueroa

 1984

25 de diciembre de 2010

RECUERDOS NAVIDEÑOS



Sentada frente al pino Navideño
llegaron a mi mente viejos recuerdos.
Recuerdos de aquellas noches sombrías.
Recuerdos de aquellos días navideños.


Recuerdos que son imborrables.
Recuerdos de mi niñez perdida.
Recuerdos de aquellas noches
cuando era desdichada y sufría.


Recuerdos de mi niñez desvalida y fría,
pues aquella emoción que yo sentía,
desvanecía, pues no había regalo para mi,
Santa Claus no traía lo que pedía.


Recuerdos de una infancia no vivida,
de una infancia gris y monótona
cuando soñaba con juguetes
que nunca tendría.


Aquí sentada frente al pino he recordado
las noches Navideñas que antes tuve.
Recuerdos de aquellas noches Navideñas
tan amargas, tan frías y sombrías.


Sandra Figueroa 

1984

31 de enero de 2010

CARTA No. 6 PARA D




Sabes: a veces pienso que a pesar de todo tú no me amas, no sabes cuanto sufro cuando descubro cosas de tu pasado, cuando escucho cosas que me hiciste no puedo evitar sentirme triste y las lagrimas ruedan sin poder contenerlas.



No se porqué será. Se bien que ya a pasado mucho tiempo de aquello pero créeme, aun me hiere y me llena de angustia.


Sabes: cuando entre nosotros hay alguna riña a mi mente llega todo aquello, lo vuelvo a vivir, lo vuelvo a sentir como si fuera el día que lo hiciste. Porque será no lo puedo explicar. Tal vez esté loca o ¿tal vez te quiero demasiado como para poder olvidar?


Sabes: yo se que eres mió y aun así sigo sufriendo por el pasado. Sufro intensamente por aquello de la Villa de Santiago N. L.


Sabes: aun sufro cuando en la calle ves a quienes según tú te amaron un día, y es que mas lo siento porque tú no me demuestras amor, me tienes sedienta de besos, de caricias, de cosas que aun no me has dado, que no mes hecho sentir.


¿Porqué si fuiste un Don Juan en tu vida a mí no puedes hacerme sentir mujer?



Sabes: ya son muchas las noches que paso añorando esos momentos que no llegan, tu bien sabes que soy una mujer como cualquier otra, con sus defectos y sus virtudes pero algo especial. Si soy así de loca no es culpa mía yo soy así y no voy a cambiar.


Yo se que todo aquello lo recordaré siempre y tal vez algún día pueda recordarlo sin que me duela.



Tuya simplemente: 




Sandra Figueroa 


1984

26 de enero de 2010

NO PUEDO OLVIDAR



Una lagrima confundida
rueda por mi mejilla.
No puedo olvidar todo aquello
que me hiciste en la Villa.


Mi mente se tortura cada día más
y cuando tu y yo nos enfadamos
a mi mente llega todo aquello
que no puedo olvidar.


¿Como crees que pueda olvidar
todo aquello que me hiciste?
¿Aquello que me hizo sufrir
y que mi corazón no puede olvidar?


No se porque pero cuando lo recuerdo
no puedo evitarlo y me pongo a llorar,
lloro lagrimas silenciosas
que aunque quiera no puedo evitar.


Si. ¡No puedo olvidar!
Mi corazón da un vuelco y palpita.
Te quiero con toda mi alma
pero todo aquel pasado
no puedo olvidar.


Sandra Figueroa 

1984

28 de diciembre de 2009

ACROSTICO A MI MADRE




la madre más bella del mundo que tiene


Mirada como de ángel, que tiene
Imagen de virgen, esa es mi madre.


Madrecita recibe este regalo con un
Abrazo y un beso que te
Doy hoy en tu día, día de las madres
Recíbelo madrecita querida
Espero que sea de tu agrado.





Sandra Figueroa 

 1984

27 de noviembre de 2009

DILE A ESA



¡Dile a esa que me quita tu cariño
que venga aquí a suplantarme en mi hogar,
que sea ella quien te ponga la mesa
y que con esas manos que te acarician
se ponga tu ropa sucia a lavar!


¡Dile a esa que venga aquí!
¡Dile que yo me pondré en su lugar!
¡Dile a esa que venga,
que venga a lavar trastes y a planchar!


¡Dile a esa que venga a hacerte de comer!
¡Que venga y te espere en las mañanas!
¡Que venga y te prepare el almuerzo!
¡Dile que venga! ¡Pero que venga ya!


¡Dile a es que venga!
¡Que venga y le doy mi lugar!
¡Que venga y con sus labios que te besan
por las tardes te bendiga
cuando te vas a trabajar!


Sandra Figueroa 

1984

6 de noviembre de 2009

ACROSTICO PARA MAMA




Pongo en tus manos este humilde regalo
Al cual le he agregado mil besos que te
Robé cuando fui niña y que
Ahora te quiero devolver.


Madre yo te querré siempre
Aunque pase muchísimo tiempo.
Madre solo tenemos una en la vida.
A ti te quiero por ser solo mía.




Sandra Figueroa 


1984

9 de julio de 2009

EN AQUEL PERAL



Un cigarrillo se extingue entre mis dedos,
el viento no deja mi cabello en paz,
aquí llorosa donde estoy recuerdo
lo que pasó entre las hojas secas
de aquel peral.


Solos, tú y yo en la inmensidad de la noche,
sin mas testigos que el viento que movía las hojas
y que en momentos murmuraba de envidia,
que nos envolvió con su frescura bajo el peral.


Solos, entregados a lo profundo de nuestra pasión.
Solos, absortos en nuestros besos y caricias.
Solos, en la quietud de la noche oscura.
Solos, con el crujir de las hojas secas
de aquel peral.


Tan solo se escuchaba el murmullo del viento
y los chasquidos de nuestros besos.
Solos, solo nuestros cuerpos jadeaban.
Solos, bajo aquel peral.


Él escuchó nuestros gemidos de placer.
Él, que se dió cuenta que entre nuestros labios
trémula y silenciosa estaba la palabra amar.


Se extinguió mi cigarrillo.
Ya mis ojos dejaron de llorar.
Ya mis labios dejaron de decir:
¡En aquel peral! ¡En aquel peral!


Sandra Figueroa 

 1984