BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME

28 de diciembre de 2017

CERRANDO LOS OJOS





Un mágico poder ejerces en mi triste corazón
que lo confundes al grado de no saber quien soy.


Si cierro los ojos puedo tocarte y tiemblas
y tiemblo y ya no se mas nada y lo enloqueces
pero apagas la llama con tus silencios y fríos cálidos
y despierto del sueño a la cruda realidad.


Sandra Figueroa 

2001

17 de diciembre de 2017

SOLO UN SENTIR






Aire caliente que quema el cuerpo.
Ola que acaricia enfebrecida.
Lumbre arrasando los sentidos.
Barco lleno de pasión y deseo.
Roce de carbón encendiéndote.
Espuma candente que penetra.
Torrente de excitación y lujuria.


Sandra Figueroa

 2000

9 de diciembre de 2017

LAS HOJAS SECAS







Entre hojas secas y casi muertas
fui tuya muchas veces,
ahí me besabas locamente
y me confesabas tu amor.


Ahí entre esas hojas secas

te entregué todo mi ser,
mi amor, mis ilusiones,
ahí me hiciste mujer.


Ahí entre esas hojas secas

te entregué todo mi corazón,
te di el amor que tu querías,
y ya vez, todo terminó.


Y hoy estas hojas secas

son testigas de mi gran dolor,
y sienten correr entre ellas,
las lagrimas que lloro yo.


Ellas, que fueron mudas testigas

de tus tórridos besos de pasión,
que supieron de los besos prohibidos
que me hacían temblar de emoción.


Ellas, si, aquí están conmigo

participando en mi gran dolor,
escuchando mis sollozos y gemidos
por causa de tu desamor.


Sandra Figueroa 


 1974



3 de diciembre de 2017

CON TRISTEZA





¿Cuantas veces creí en tus palabras?
Años, muchos años las creí,
pero te fuste como la tarde.
¡Por tus palabras amándote viví!


El río caudaloso que corría,
con el pasar del tiempo se seco.
El árbol frondoso de antaño,
aun sigue verde aunque ya nevó.


Murieron unas flores hermosas,
pero otras en mi jardín nacieron.
En el cielo hay las mismas estrellas
que una vez nuestros ojos vieron.


Creció la hierba y la cortaron
cuando te fuiste y me olvidaste.
Fue el viento y vino de nuevo
como lo hizo cuando amaste.


Sandra Figueroa 

 1998