Son las 6:00 p. m., estoy sola, escribo en esta libreta que me regaló Iván, la cosa mas bonita que adorna la casa donde mi alma vaga encerrada entre estas 4 paredes para que aquí escribiera mis cosas, mis poemas como le llama el, relatos de mis viajes, eso dijo, viajes para inspirarme.
Y creo que escribiré frente a esta ventana abierta a la ilusión, donde todos los días del año, sentada en el mismo lugar, veo pasar las horas siempre soñando, siempre esperando la noche, imaginando.
Aquí he visto caer la lluvia fría del tiempo, he sentido el aire que mueve las plantas de mi jardín en ruinas, he escuchado el canto de las tortolitas y nixtamaleros que llegan hasta el patio buscando alimento, he visto gatos haciéndose el amor en el techo de la casa de junto, he visto como una paloma mensajera llegó asustada y caminó en círculos cantando tristemente para después volar no se a donde, he visto las estrellas que adornan el cielo en noches de desvelo, he visto, he sentido y escuchado al amor en el cristal reflejado, he sentido al fantasma que me ronda y que murmura que estoy loca, he mirado mis rosas hermosas en el invierno frío, he visto la muerte reírse junto a la locura, he visto el sueño del engaño al amanecer, he visto atardeceres, he visto como nace el sol cada mañana y aquí frente a la ventana llenaré la libreta que me regaló Iván con pensamientos.
Aquí dejaré que mi alma vuele aunque no deba hacerlo. Sé que me juzgarán, pero: ¿quien puede asegurar que todo esto es cierto? ¿Quien?
Desde mi tumba me reiré del que me juzgue y mi alma vagará por el mundo recitando versos y contando historias que fueron escritas en esta libreta y frente a esta ventana abierta siempre a la ilusión, a los recuerdos, y al amor.
Gracias Iván.
Gracias por la libreta.
Sandra Figueroa
2004