Hoy te escribo esta segunda carta que no te enviaré, porque no comprenderías la inmensidad del amor que tengo para el.
¿Piensas que el es tuyo? ¡Te equivocas niña!
!Aquí en mi corazón vive y de ahí no lo sacaras jamás! ¡Eso te lo juro yo!
Si con insultos y amenazas piensas que me lo quitaras; ¡Que tonta eres! ¡Porque podrá pasar el tiempo y el, en mi ser seguirá, porque le juré amarlo eternamente!
¡Quédate con el! ¡Hazlo tuyo! Podrá quererte, y darte lo que según tu, te mereces.
El podrá no amarme y olvidarme. ¡Eso no me importa!
¡Aquí en mi alma seguirá viviendo porque el es mío y ni tu ni nadie lo sacará de mi corazón porque yo lo amo sinceramente como tu nunca lo amaras!
¡Cásate con el! ¡Dale un hijo! ¡No me importa!
¡El es mío y mío será por siempre!
¡Aquí lo llevaré en mi pecho hasta el último día de mi existencia, porque yo lo amo como nadie podrá amarlo jamás!
¡Lo amo sin verlo, sin tocarlo, sin tenerlo, y sin embargo lo siento cerquita a mí, y eso me hace feliz!
¡Lo amo y es mío!
¡Lee bien! ¡Es mío y mío será!
¡Nadie podrá sacarlo de mi corazón y menos tú, porque tú no lo amas como yo!
¡Yo amo su esencia, su alma!
¡Yo amo lo que tú no has sabido apreciar!
¡Es mía su alma!
Gracias y adiós.
Sandra Figueroa
2001
Sandra Figueroa
2001




















