Adiós a ti querida escuela
no quiero y tengo que irme
y en estas humildes letras
vengo triste a despedirme.
Siempre fui feliz en tus salones.
Enseñanza tú me brindaste.
Es difícil decirle adiós
a todo lo que obsequiaste.
Hoy les digo adiós a mis maestros
por la bondad y educación
que son de vital importancia
como base de mi formación.
Adiós a ti querida escuela
de ti triste me despido hoy
Te llevaré en mis recuerdos.
Adiós bella escuela. Me voy.
Sandra Figueroa
2010