Que triste es darse cuenta de la verdad,
si,
¡tu no lo ocupas yo si!
esas palabras resuenan en mi mente.
tienes toda la razón.
Al paso de los días me he dado cuenta
que no soy necesaria, mas bien estorbo.
¡No vivo, ni dejo vivir!
Tengo el alma envenenada por esas palabras
que clavadas en mitad del corazón
envenenan mi alma nublando la razón.
Busco solución a esta atadura mental,
esta tortura silenciosa
que hace daño envenenando mis neuronas.
Vuelo en pensamientos suicidas
sin atreverme a dar el paso por temor a fallar.
¡No quiero mas sufrimiento!
¡Nada necesito!
¡No quiero nada ya!
Tenias razón: yo no lo necesito tu si.
Palabras envenenadas que tenían razón.
¡Nada necesito!
¡Nada quiero!
Yo no lo ocupo.
Tu si.
Sandra Figueroa
2025