¡Ya no quiero nada de ti!¡Déjame sola!
¡Déjame libre! ¡Quiero volar! Soy
una mariposa, si, una hermosa
mariposa pero tu siempre has creído
que soy un gusano. ¡Déjame volar!
Deja que extienda mis alas. ¿Acaso
piensas que no puedo? Si, yo se que
lo piensas, siempre has dicho que no
sirvo para nada, pero nunca me diste
la oportunidad de demostrártelo, y
acepté tus condiciones por comodidad,
por tratar de encontrar un poco de
felicidad. No niego que te quise, tu
lo sabes, yo te amaba, y desee que fueras
lo que anhelaba, pero tarde me di cuenta
que jamas me quisiste y que nunca
supiste comprenderme. Los niños
son lo mas hermoso que pude tener,
también ellos son lo que tu quieres,
ellos te quieren, son tuyos, yo te
los di, al menos para eso serví,
por ellos doy la vida, si no pude guiarlos,
si no supe ser madre, esposa, amiga, y
amante, fue por tu culpa, hiciste de mi
una inútil, nunca me dejaste libre para
actuar, todo fue como tu querías, porque
según tu, eso era lo correcto, y acepté
pera ver si así era feliz, pero pasó
el tiempo, me cansé, y ahora con lo
que has hecho, me has dado la prueba de
que no te importa nada de mi al ensuciar
lo bonito que tenía, porque bien sabes
que eran mis amigas, y lo que hiciste
no tiene mi perdón. ¡Te juzgo culpable!
No te lo perdono. Lo siento, no puedo,
este golpe es demasiado cruel y no creo
poder soportarlo. Me arrebataste algo
que había logrado sin tu ayuda.
Ahora vuelvo a estar sola y vacía,
amargada y fracasada. Que
decepción tan grande la que me regalas.
¡Déjame sola! ¡Ya no quiero nada de ti!
¡Quiero ser libre! ¡Déjame volar!
¡Ya no quiero ser mas el gusano que
tu me formaste!
Sandra Figueroa
2001