Mis lágrimas corren frías y silenciosas,
mis ojos cierro con afán de mitigar el dolor,
se que empecé a soñar otra vez y acepto
que es un sueño que no debería soñar
y que no he querido ver que el tiempo pasó,
que no es la hora, que no es momento.
No puedo evitar estas lagrimas tristes
que dicen que la primavera ya se fué
y cierro los ojos para no leer versos.
Se cual es mi lugar en este juego de la vida
pero quise soñar ilusiones otra vez,
volver a enamorarme para ser poeta,
sentir latires intensos que no conozco
y me hicieran vibrar hasta desmayarme
y darme cuenta que aun sigo con vida
aunque me sienta muerta, y lo acepto.
Construí una imagen en mis desvelos
y ella me acompaña en el diario respirar.
Me duele saber la verdad de mis mentiras
porque en este sueño soñé sabiéndome sola.
Mis lagrimas ruedan silenciosas y frías
y acepto que soy ilusa y es mi castigo
llorar lagrimas amargas con sabor a miel
mientras sigo perdida en ilusiones vanas.
Lloro aqui frente al Dios que no me escucha.
Lloro sola, triste y amargada en el silencio
de esta historia que escribe "La Señora Tristeza"
Soñé y este sueño termina cuando comenzaba.
Soñé sola y lloro y mis lagrimas silenciosas
se pierden entre la amargura de mi pecho
que agitado agoniza esperando la muerte.
Sandra Figueroa
2006