Me deshice de ellos,
fué un crimen,
eliminarlos fué la mejor solución,
eran testigos de mi vida,
ellos eran la prueba para enjuiciarme,
por eso los asesiné.
A unos los trituré en mil pedazos,
a otros les prendí fuego,
a los demás los enterré en el jardín.
Mis lagrimas rodaron silenciosas.
¡Confieso que soy asesina!
¡Mi alma no tuvo piedad!
Soy asesina, es cierto,
pero fué necesario eliminarlos,
mi felicidad dependía de ese acto,
y yo quise ser feliz.
Confieso que soy asesina.
Mis versos murieron.
Sandra Figueroa
2023