¡Fragmentos de un corazón roto en mil pedazos
tirados en el suelo desangrándose a cada latido!
¡Un alma solitaria vagando entre cuatro paredes
carcomidas por los años encadenada y libre!
¡El cuerpo marchito de una mujer muerta en vida
arrodillada ante la realidad decide suicidarse!
¡El viento cálido de la tarde se detiene y calla!
¡Un ultimo suspiro anuncia que ya es la hora!
¡Llora la mujer perdida en la oscuridad nocturna
la perdida de un sentimiento que nunca existió!
¡Silencio del cielo tapizado de estrellas fugases!
¡En la madrugada, sola, frente a la ventana abierta,
la mujer muere suicidándose en versos tristes
que gritan dentro de un corazón que aun recuerda!
Sandra Figueroa
2005




