Un mágico poder ejerces en mi triste corazón
que lo confundes al grado de no saber quien soy.
Si cierro los ojos puedo tocarte y tiemblas
y tiemblo y ya no se mas nada y lo enloqueces
pero apagas la llama con tus silencios y fríos cálidos
y despierto del sueño a la cruda realidad.
Sandra Figueroa
2001
2001






