BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME

28 de diciembre de 2012

VALIÓ LA PENA HABERTE CONOCIDO




Valió la pena haberte conocido,
lo grito y no me arrepiento,
pues contigo conocí amor y dolor,
y todo lo que por ti yo siento.


Valió la pena haberte conocido,
me inspiras un sin fin de versos,
le escribo a tus ojos, a tus labios,
a tus palabras y a tus besos.


Valió la pena haberte conocido,
me enseñaste que es la vida,
todo aquello lo recuerdo y sufro,
si, valió la pena la huida.


Contigo aprendí que es poesía,
me diste tu las tristes lecciones,
y no te extrañe si un día escuchas
sonar en la radio mis canciones.


Sandra Figueroa 

 1998

12 de diciembre de 2012

SI AQUELLA TARDE VOLVIERA




Si aquella tarde volviera,
juro no te dejaría partir.
Todavía guarda mi pecho
amante lo que me hiciste sentir.


Si aquella tarde volviera
te volvería a amar, mi amor.
Si aquella tarde volviera,
volvería a sufrir por tu amor.


Sandra Figueroa 

1998

5 de diciembre de 2012

HAY FLORES




Hay flores que antes de nacer mueren.
No dejes que en tu jardín muera la flor.
Riégala con el agua de tu fuente.
Protégela cerca de tu corazón.


Hay flores que poco antes de morir
dejan esparcida su esencia.
Consérvala siempre con recelo
en lo profundo de tu conciencia.


Hay flores que ya estando muertas
todavía en el jardín viven.
Al evocar su místico perfume
ellas misteriosamente reviven.


Y las flores que así reviven
en el jardín sirven de abono.
La que nace, muere, o revive
en tu jardín, no le des tu abandono.


Sandra Figueroa 

 1998

2 de diciembre de 2012

HAGAMOS








¡Nuestra historia apenas empieza
en esta estación del año!
¡Solo quedan dentro de nuestro ser
las angustiosas penas de antaño!


¡Construyamos un castillo de amor!
¡Hagamos revivir las hojas muertas
en el interior de nuestro jardín
y abramos al amor las puertas!


¡Hagamos revivir las flores
que se marchitaron con el hielo!
¡Hagamos brillar lindas estrellas
en lo inmenso de nuestro cielo!


¡Hagamos de nuestra bella historia
un libro abierto lleno de versos!
¡Hagamos olvidar las penas
con el dulce saber de nuestros besos!



Sandra Figueroa 


1998