Sentada en la sala de espera del hospital en urgencias,
veo pasar las horas en el pequeño reloj de pared
que parece no avanzar,
apenas han transcurrido 20 minutos
y toda una vida a pasado por mi mente,
quiero que ese reloj se detenga,
que no marque las horas,
pero a la vez deseo que avance rápidamente,
adentro, en una fría cama,
un alma se debate entre la vida y la muerte,
esa mujer que agoniza esta sufriendo,
quiero que mejor termine pronto su agonía.
¿Para que esperar si de todos modos se ira?
¿Para que unos segundos mas con ella?
El reloj sigue lentamente marcando las horas,
y esa vida terminara hoy o mañana.
Me duele perderla, pero es la ley de la vida.
Sandra Figueroa
2022





