Ahora veo cuanto has cambiado,
la tecnología llegó a ti,
y le diste bienvenida.
Cuando necesitas luz por alguna razón,
ya no usas la lamparita de baterías que tanto te servía,
ahora usas la linterna del celular.
Cuando quieres resolver alguna operación matemática
ya no te quiebras la cabeza usando papel y lápiz,
ahora usas la calculadora del celular.
Cuando ocupas saber alguna fecha,
ya no vas al cromo que cuelga en la pared de la cocina,
ahora usas el calendario del celular.
Cuando deseas saber que hora es,
ya no miras el viejo reloj de pared,
ni en la televisión o en tu reloj de pulsera,
ahora consultas la hora en el celular.
Si necesitas hacer alguna compra,
ya no vas al super o al mercado o al Oxxo,
ahora las compras las haces en línea en el celular.
Cuando ocupas hacer una llamada a alguien,
ya no usas el teléfono de casa,
ahora usas el celular.
Si necesitas saber el significado de una palabra,
ya no usas la enciclopedia o el diccionario,
ahora usas Google o Wikipedia en el celular.
Si quieres mandar una carta o un telegrama,
ya no la escribes y vas a Correos de México,
ahora usas WhatsApp o Gmail en el celular.
Si necesitas poner la alarma para levantarte temprano,
ya no usas el reloj despertador,
ahora activas la alarma en el celular.
Si deseas escuchar tus canciones preferidas,
ya no usas el viejo estéreo de la casa,
ahora te conectas a Spotify en el celular.
Si necesitas ver alguna dirección,
ya no usas el mapa de papel que por años te sirvió,
ahora usas mapas en el celular.
Si deseas consultar tu estado de cuenta,
ya no acudes al banco,
ahora abres la aplicación de tu banco en el celular.
La tecnología llego a ti a tus 60 años
y llego para quedarse.
Olvidaste lo antiguo,
aquello que tanto te sirvió lo dejaste atrás
porque lo moderno te atrae y te seduce.
Eres un viejo moderno
que hasta la esposa quieres cambiar
porque ya esta anciana,
y a ti te gusta lo joven,
lo que esta de moda, lo actual.
Las redes sociales llegaron a ti
y las recibes lleno de curiosidad.
Sandra Figueroa
2022








