Esa estrella brillante,
que lejana me observa,
guiña un ojo,
sabe el secreto que guarda mi corazón
y lo a gritado al universo,
pero nadie dirá nada,
todos callaran,
son cómplices de mi dolor.
Ahora sé porqué la luna me mira con lastima
y el sol me consuela cada amanecer.
Ahora sé porqué las nubes me acompañan
cuando mis lagrimas ven caer.
Las estrellas me sonríen
queriendo agradar a mi alma
y los planetas están en silencio
porque todos me tienen lastima.
Sandra Figueroa
2022