BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME

22 de febrero de 2008

NO HAS SENTIDO



¿No has sentido por las noches, 
cuando cansado te abandonas al sueño, 
una cálida brisa que te acaricia,
 que suave te envuelve y te emociona?


¡Es mí ser que se transforma en brisa, 
que atrevido te envuelve 
y en delicioso aroma invisible te excita!


¿No has sentido estremecerte de dicha, 
de placer, al sentir a tu lado un tibio cuerpo 
que suspira junto a tu cuerpo desnudo?
¡Es mi alma trastornada 
que todas las noches duerme contigo!


¿No has sentido junto a tu oído, 
versos susurrantes que te arrullan?
¡Son los versos de amor que tú me has inspirado, 
que por las noches te recito como en oración!


¿No has sentido un leve roce delicado junto a tus labios?
¡Son los besos que no podré nunca darte, 
pero que en mis noches de intenso vacío y soledad, 
el viento los arranca de mi boca y los lleva hasta a ti!



Sandra Figueroa 

1998

12 de febrero de 2008

ELLA ERA FELIZ



Ella era feliz, muy feliz.
Era libre como el viento
hasta que lo conoció
supo de amargo sufrimiento.


En sus bellos verdes ojos,
Mareada, sintió ahogarse,
una marejada la envolvió,
la cordura sintió tambalearse.


Temblando toda enmudeció,
en su risa de cascabel se perdió,
su pelo rubio cegó sus ojos,
el primer amor esperado nació.


En su cuerpo esbelto y musculoso
en un fuerte abrazo sucumbió.
En la dulce miel de sus besos
un veneno letal se bebió.


Fue feliz, eso es cierto,
y aquellas palabras de amor
en su mente se gravaron
para recordarlas con dolor.


Sufrió, sufrió en silencio
por aquel amor que no volvió,
y aun sufre y llora en silencio,
no puede olvidar que le conoció.


Y ella era feliz, si, era feliz
hasta que el destino traidor,
le concedió la dicha plena
de conocer el primer amor.


Sandra Figueroa 

1997

9 de febrero de 2008

PERO NUNCA LLEGASTE



¡Un sueño ofreciste,
felicidad me diste,
placeres insinuaste,
pero nunca llegaste!


¡Alegrías regalaste,
dichas ofreciste,
ilusiones hiciste,
pero nunca llegaste!


¡Anhelos me forjaste,
vida me engendraste,
y que vendrías dijiste,
pero nunca llegaste!



Sandra Figueroa 

2001

6 de febrero de 2008

CAMINAMOS


Caminando por las oscuras calles de mi vida,
una tarde de frío invierno te encontré a mi paso,
cuando ya al fin, cansada me daba por vencida,
sin decir palabra alguna, me mirase y tomaste mi brazo.


Caminamos juntos un poco, creo que unos pasos.
Pude ver al fin, una débil luz que brillaba,
ansiosa, llena de vergüenza, me eché a tus brazos.
La luz cegó mis pupilas, el amor llegaba.


Me abracé fuertemente a ti, estremeciéndome de amor,
te ofrecí mis labios, trémulos, silenciosos,
te miré suplicante, humillada, como una flor
aplastada en la calle por mis propios pasos.


Te volviste y seguimos caminando abrazados,
no dijiste nada, nada reprochaste de mi pasado,
me sentí pequeña, pájaro caído, enlodazado.
Caminamos juntos lentamente, silenciosos, abrazados.


¡Me perdonaste sin preguntarme nada!
¡Que grande y que noble tu buena voluntad!
Caminamos, naciendo a la vida. Emocionada
me juré en silencio pagarte con amor y lealtad.



Sandra Figueroa

1997