¿No has sentido por las noches,
cuando cansado te abandonas al sueño,
una cálida brisa que te acaricia,
que suave te envuelve y te emociona?
¡Es mí ser que se transforma en brisa,
que atrevido te envuelve
y en delicioso aroma invisible te excita!
¿No has sentido estremecerte de dicha,
de placer, al sentir a tu lado un tibio cuerpo
que suspira junto a tu cuerpo desnudo?
¡Es mi alma trastornada
que todas las noches duerme contigo!
¿No has sentido junto a tu oído,
versos susurrantes que te arrullan?
¡Son los versos de amor que tú me has inspirado,
que por las noches te recito como en oración!
¿No has sentido un leve roce delicado junto a tus labios?
¡Son los besos que no podré nunca darte,
pero que en mis noches de intenso vacío y soledad,
el viento los arranca de mi boca y los lleva hasta a ti!
Sandra Figueroa
1998


