¡La luna tras los arboles asoma curiosa
intentando entrar por mi ventana abierta,
pero no entrará esta noche de triste soledad,
me observa mientras ojeo un libro de versos,
y cierro los ojos sabiendo que me mira,
prefiero soñar despierta un sueño imposible
antes de ver que se alejará misteriosa
a iluminar otra ventana abierta al amor!
Sandra Figueroa
2007




























