Guía por buen camino a mis hijos.
A mi esposo dale sabiduría para
encontrarte, el también te necesita,
acércate a su corazón verás que está
necesitado de tu palabra.
Señor:
gracias por la lluvia, la tierra la necesita.
Señor:
hazme humilde y sencilla,
dame tu mano, guíame, te necesito,
hazme comprender tu palabra.
¡Gracias por todo señor!
Amen.
Taller de Oración y Vida
Ignacio Larrañaga
Iglesia san Juan Evangelista
Sandra Figueroa
1998








