me murmuró en silencio, reprochando
me dijo: ¡vuelve la vista atrás,
allá quedó lo que andas buscando!
Con sorpresa abrí los ojos llenos en llanto
y aun sin comprender pregunté:
¿Dónde? ¿Cual es el lugar exacto?
¿Como es que a mi paso no lo encontré?
Entonces, furioso me contestó el árbol:
Regresa sobre tus pasos, camina rápido,
el camino de regreso no será fácil,
anda, corre, aun te esta esperando.
Te anticipo que ya nada será igual,
ya lo tuviste y lo hiciste a un lado,
ya no es el mismo, sufre un desengaño,
el tiempo que pasó lo a cambiado.
Al dejarlo en el olvido no pensaste
el daño que hacías a su corazón,
destrozaste sus ilusiones, heriste su amor,
lastimaste su alma, le dejaste dolor.
Ahora encontrarás un corazón seco,
tendrás que enseñarle de nuevo a amar,
lo convertiste en un vagabundo errante,
va de aquí para allá sin paz.
Pero aun te espera te puedo asegurar,
sabe que tendrás que volver a sus brazos,
cuando te canses de buscar lo que no hallarás,
sabe que volverás sobre tus pasos.
Entonces comprendí todo, di la vuelta
y en loca carrera emprendí el regreso,
sofocada, débil, sin aliento por el esfuerzo,
no pude decirle nada, solo le di un beso.
Sandra Figueroa
1995
