BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME

30 de diciembre de 2024

SOLOS






Que solos estamos,
viejos y cansados,
la noche es fría,
el invierno es triste.

Sandra Figueroa

2023

25 de diciembre de 2024

SENTADA BAJO EL PINITO





Sentada bajo el Pino Navideño,
triste recuerdo Navidades pasadas,
cuando loca esperaba la Navidad
Blanca y las tradicionales posadas.

Pero nunca fui a ninguna, nunca,
nunca supe que eran los villancicos,
la gran emoción que sentía dentro,
esa noche se hacia añicos.

Porque el ansiado Santa Claus no llegó,
en mi casa no hizo jamás parada,
nunca leyó las cartas que le escribía,
diciendo que solo un regalo pedía.

Pero en el creía, si, en el creía,
yo sabía que mil juguetes repartía,
porque a mis amiguitas de la escuela,
les traía lo que cada una le pedía.

Y crecí, y a pesar de todo aquello,
en mi se quedo aquella creencia,
ahora mis hijos cada Navidad,
esperan ver llegar su famosa presencia.

Y aquí sentada bajo este Pinito,
que adorno año tras año con alegría,
suspiro porque espero que venga,
el Santa Claus que no llego aquel día. 


Sandra Figueroa

1999

20 de diciembre de 2024

SIN ESPERANZA




Vida sombría y gris.
Luchando contra la depresión.
Amarga ansiedad que domina.

Desesperanza.
Desesperación.
Dolor.
Llanto.
Duda.
Lento respirar.
Sin dormir.
Obsesión por la muerte.
Melancolía.

Nada me interesa.
Me desprecio.
Soy culpable de todo.
No me perdono.

Este dolor en el ama me mata,
me tortura,
me hiere,
me daña.

Sandra Figueroa

2023

15 de diciembre de 2024

JOSE Y SU ANGEL

 JOSE Y SU ANGEL



2

JOSE nació un día de lluvia torrencial en un pueblito en la sierra del estado de Nuevo León, su madre murió dos días después del parto, su abuela paterna se hizo cargo de el, su padre tenia que trabajar para mantenerlos a ambos, murió su abuela cuando JOSE tenia 10 años y su padre lo llevó a trabajar a la finca donde el era chofer y JOSE no terminó la escuela.

Dos años después, en Paris, nació una niña de grandes ojos azules, tez blanca como la leche y rubio cabello en una mansión de ricos propietarios a manos de los mejores médicos del país, creció entre la opulencia, recibió la mejor educación y creció fuerte y sana, pronto cumpliría 15 años y sus padres le preparaban una gran fiesta, la niña, única heredera de toda su fortuna quería conocer la finca al otro lado del océano, conocer México y ahí deseaba su gran festejo.

Hacia mucho calor aquella tarde que JOSE ayudaba a cargar un camión con elotes y otro con papas, terminó empapado de sudor y cansado, le dijo a su padre que ya podía irse a entregar el cargamento, ya se retiraba a la oficina para entregar la papelería del ultimo camión del día cuando escuchó entre los campesinos que pronto habría una fiesta en la finca y que serian invitados a la cena de bienvenida para los dueños, JOSE no le dió importancia y se marchó a la oficina, JOSE era buen trabajador, el administrador de la finca estaba muy contento con el.

Pasaron los días, y una tarde antes de caer el sol se escuchó a lo lejos voces, risas y ladridos de perros, habían llegado los patrones le dijeron sus compañeros. Terminó el día y JOSE y su padre se fueron a su humilde jacal.

El día de la fiesta de bienvenida que había preparado el administrador, JOSE no estuvo presente, no le interesaban las fiestas, se fue a orillas del rio a pensar, se hacia mil preguntas que no tenían respuesta, ahí platicaba con su madre, el murmullo de la corriente del rio lo acompañaba y el canto de los pajarillos calmaban su ansiedad, ya casi oscurecía, como otras veces se quitó la ropa y se echó un clavado al rio, el agua estaba fresca, nadó corriente arriba y abajo, de pronto vió en el lugar donde había dejado sus pertenencias a un ángel, se estremeció y en un parpadeo el ángel desapareció, salió apresurado, se vistió, y emprendió el camino de regreso a la finca para esperar a su padre que estaba en la reunión de bienvenida y en todo el camino no dejó de pensar en lo que había visto, cuando llegó su padre se retiraron y JOSE pensaba que lo había imaginado.

Los preparativos para la fiesta de la niña no paraban, llegaban camiones cargados con mil cosas, autos elegantes, gente ataviada con ropas finas, personal de eventos, luces, todo tenia que estar preparado para el fin de semana, el día del gran evento.

El viernes les comunicó el administrador a sus trabajadores que volvieran el lunes temprano, el sábado era la fiesta de 15 años de la niña y no había trabajo.

El Sábado por la tarde cuando ya casi estaba oscureciendo, JOSE fue al rio por un camino contrario a la finca que solo el conocía, caminaba pensativo, en la finca todo era alegría, voces lejanas se escuchaban y el se sentía triste. Al llegar a su rincón en el rio vió con sorpresa a su ángel, ella estaba sentada con las manos en la cara y sollozaba.

—Buenas tardes señorita —la hermosa niña dió un grito y se levantó de un salto para caer en brazos de aquel joven alto moreno y musculoso que la sostuvo para que no cayera al rio, se miraron, ella de sus brazos no se soltó, temblaban, sus labios tan juntos, su respiración agitada, JOSE depositó un beso casto en sus labios, ella suspiró, no podían hablar, algo había pasado que no tenían palabras, no era necesario, sus almas se reconocieron al instante, lentamente ella se retiró de esos brazos que le daban calor, su vestido largo y abombado le estorbaba.

—Que haces aquí, debes estar en tu fiesta, supongo eres la hija de los dueños de la finca —ella se tapó de nuevo los ojos y empezó a llorar, JOSE le quitó las manos de la cara indicándole que se sentara y ambos lo hicieron.

—Cuéntame que te pasa —y ella, la niña hermosa le contó su pena.

—No se que decirte, es decisión de tus padres, creo debes obedecer por el bien de todos.

—¡No quiero que me casen con ese viejo libidinoso! —casi grita aquella niña frágil y hermosa —JOSE se quedó callado, no sabia como consolarla.

—Hace un rato papá anunció a todos que me casaré con ese viejo y yo no quiero y vine aquí para aventarme al rio y ahogarme —JOSE la abrazó tiernamente.

—Yo no dejaré que hagas eso, eres muy joven, hermosa, pareces un ángel, si te avientas al rio te sacaré inmediatamente —dijo JOSE y ella se rió, su risa parecía el sonido de mil campanillas de cristal, ya estaba oscuro, se tomaron de la mano sin hablar, temblando se acercó JOSE y volvió a besarla, ni ella ni el habían tenido experiencias antes, era su primer beso, el temblor se apoderó de sus cuerpos y el deseo afloró por instinto, JOSE levantó su vestido y se desabrochó el cierre de su pantalón, le bajó las delicadas pantaletas y ella se estremeció, después de varios intentos pudo penetrarla, ella jadeaba, sus bocas estaban aprendiendo a besar, fue un momento mágico, un instante en que ambos tocaron el cielo, eran vírgenes los dos.

Platicaron uno en brazos del otro por un rato, se contaron sus vidas y el tempo pasaba, se escucharon los perros de la finca.

—Creo que te estarán buscando —dijo JOSE, ella dijo que volvería al día siguiente a la misma hora en ese mismo lugar y JOSE aceptó, la encaminó a la finca, ya casi al llegar la besó tiernamente y la niña se fue, el se quedó un rato mas pensando en lo sucedido.

El Domingo por la tarde JOSE salió al rio donde se encontraría con su ángel, caminó lentamente, aun era temprano, iba pensando en lo sucedido el día anterior, fue su primera vez para los dos y eso le hacia suspirar, eran tan jóvenes y el amor había nacido de repente, con una mirada, o fue el momento, no lo sabia pero su corazón iba palpitante al encuentro.

Se sentó en la piedra a esperar, pasaron las horas, oscurecía y ella no llegaba, JOSE se desesperaba, anocheció, se levantó presintiendo algo terrible, caminó por la vereda rumbo a la finca, cuando llegó la casa estaba encendida, la gente paseaba en los jardines alegremente pero no veía a su ángel por ninguna parte, sin acercarse y escondido entre los arboles la buscaba con la mirada aquí y allá, se quedó ahí muchas horas, la finca quedó silenciosa, ya era de madrugada cuando JOSE se retiró de su escondite decepcionado y llegó a su humilde casa tan solo para cambiar su ropa y regresar a la finca para empezar a trabajar, cuando su padre se levantó el ya estaba en la puerta esperándolo.

—Hijo, te levantaste temprano, vámonos —Cuando llegaron a la finca los ojos de JOSE miraban en todas direcciones, los invitados empezaban a despedirse y partir de regreso a sus países, la fiesta había terminado. JOSE estaba desesperado y así paso la mayor parte de la mañana, en la tarde después del mediodía fue a hablar con el administrador, le dolía el corazón, quería verla a ella, la niña hermosa, a su ángel.

JOSE, pareces tan sano, que no creo que tengas nada malo en el corazón pero ve a que te vea el medico y luego vienes muchacho.

—Disculpe, ¿ya terminó la fiesta? ¿Ya se fueron todos? — Al director le sorprendió la pregunta pero contesto con afirmación.

—Si muchacho, los dueños se fueron el Domingo en la madrugada, creo que algo pasó y se fueron sin despedir de nadie. Muy raro muchacho, muy raro —JOSE quedó con la boca abierta, no sabia que decir ni pensaba en nada, parecía que la noticia lo había dejado petrificado.

—Que pasa muchacho, te veo pálido —JOSE tenia las manos oprimiendo su pecho, un gemido salió de su boca y de pronto salió corriendo rumbo al rio, el administrador gritaba que se detuviera pero el iba como alma que lleva el diablo, a los gritos del administrador los trabajadores y el padre de JOSE lo siguieron alcanzándolo antes de lanzarse al rio, en los brazos de su padre aquel joven alto, fornido y guapo lloró como un niño, luego se desvaneció. El cuerpo de JOSE parecía de trapo, lo llevaron a la finca y llamaron al medico.

—El joven está bien, al parecer una mala noticia casi le causa un infarto, se recuperará pronto, les dió recetas par surtir y salió.

El administrador dijo que JOSE descansaría bajo sus cuidados, que fueran tranquilos al trabajo, el padre de JOSE dijo que al terminar la jornada vendría por el.

JOSE, hijo, cuéntame, presiento que algo te pasa. ¿Porqué te impactó tanto que los dueños de la finca se fueran de repente? —JOSE no hablaba, estaba viendo el techo de la oficina de aquel buen hombre que siempre lo trataba bien y le daba privilegios entre los trabajadores, que le enseño muchas cosas y hasta lo mandó a la escuela para que se preparara para el futuro.

—No se como decirlo, no se que pasó, aun no se si lo soñé, estoy muy confundido señor, no se como empezar o no se si debo contarlo.

—Hijo, puedes contármelo, seré discreto, no diré nada si tu no quieres, quiero ayudarte —JOSE llorando le contó todo a aquel hombre que lo miraba con ternura y lo abrazó contra su pecho acunándolo como a un niño.

—Hijo, tu historia es increíble pero te comprendo, el amor a veces nace de repente, lo llaman amor a primera vista, te ayudaré, quédate tranquilo, veré que puedo averiguar.

Pasaron los días, el administrador no pudo saber mucho, solo que la niña se casó con un hombre muy rico y se fue a vivir a Dinamarca.

JOSE no soportó la noticia, le dió un infarto, por desgracia conoció el amor de repente y así como nació ese amor despareció de su vida, JOSE se recuperó pronto pero ya no era el mismo, con el tiempo superó su pena de amor pero no olvidaba y se iba al rio a recordar.

Pasaron los años,  no se volvió a saber de la niña ni de los dueños de la fina, JOSE seguía trabajando cada día con mas tenacidad y ahínco, ya era chofer, su padre estaba viejo y enfermo, no se casó nunca, vivía con su padre. Una tarde de verano el administrador lo mando llamar con urgencia.

—Hijo, tengo algo que decirte, por favor siéntate y tómalo con calma —a JOSE le dió un vuelco el corazón.

—Tendremos visitas de París, después de tanto tiempo al fin una noticia de los dueños, en todos estos años sabes que hubo un silencio de muerte respecto a ellos y solo me comuniqué con el abogado y los administradores pero acabo de recibir un telegrama, ten —JOSE se estremeció, pero en su boca se dibujó una sonrisa al leer.

—Hijo, es la nieta del dueño la que viene a conocer la finca, la hija de aquella linda muchacha que conociste aquel terrible día, viene a celebrar aquí su fiesta de 15 años —JOSE estaba emocionado, no había olvidado aquel amor de adolescencia.

—Habrá otra fiesta de 15 años en la finca, supongo que hay mucho que hacer, ayudaré en lo que pueda, ya sabe que estoy para servirle —el administrador lo abrazó con ternura y JOSE salió pensativo y triste, era la hija de ella, su ángel y de otro hombre.

Pasaron los días y una noche llegaron las visitas en elegantes autos de lujo, JOSE escondido entre los arboles solo pudo ver a dos mujeres bajar y dirigirse al salón principal, se fue a su casa y no durmió en toda la noche, por la mañana llegó al trabajo muy temprano y el administrador lo estaba esperado.

—Hijo, ven conmigo —JOSE caminó a su lado rumbo a la finca sin preguntar para que, suponía que se trataba sobre algo del trabajo, cuando entró al salón, una mujer estaba de pie junto a la chimenea, elegante y muy bella, se miraron y se reconocieron en seguida, corrió uno en brazos de la otra, se escucharon risas y aplausos interrumpiendo aquel beso que había esperado años.

JOSE, esta es tu hija Josefa —a JOSE casi le da un infarto, se llevó las manos al pecho, estaba pálido, el administrador corrió hacia el pero JOSE dijo estar bien y aquella mujer con acento francés le platicó lo que sucedió.

—Aquella noche papá y mamá me sorprendieron, llegué con el vestido de 15 años sucio y no tuve mas remedio que decir que me violaron cuando enojada por la noticia salí a caminar y me perdí, se molestaron mucho pero no hicieron ni dijeron nada porque aquel viejo horroroso que te conté dijo que se casaría conmigo de inmediato pero que debíamos partir y encerrada bajo llave en mi habitación esperé la madrugada y partimos, llegando a París me casaron y mi marido me llevó lejos y jamás pude tener contacto con nadie, viví encerrada en un castillo entre cuatro paredes sin saber de nada, y tuve que seguir así mi vida pero yo llevaba en mi vientre a tu hija, con el jamás tuve hijos, era estéril, cuando mi hija nació me la quitaron mis padres y no supe de ella nunca mas, y perdí la razón, el murió unos años después y mis padres me internaron en un sanatorio mental, estuve ahí por varios años, incomunicada, a Josefa la tenían en un internado,  nunca fueron a verla, pero hace un año murió papá y mamá en un accidente y ya somos libres JOSE, hemos vuelto a la finca, a ti, para no irnos jamás.

Los tres se abrazaron, JOSE lloraba como aquella vez cuando era un joven y le arrebataron su amor, hablaron de muchas cosas, Josefa al lado de su padre sonreía y lo besaba, JOSE estaba feliz, el administrador también, fueron todos a casa del padre de José y le contaron su historia, el pobre viejo también lloró al conocer a su nieta, todos reían y lloraban emocionados.

Pasados los días otra fiesta de 15 años se celebró en la finca, el tiempo pasó, el administrador se retiró a su pueblo natal a vivir su vejez, JOSE se hizo cargo de la finca y fueron felices. 

El amor había triunfado.


FIN

Sandra Figueroa

2023


10 de diciembre de 2024

LA FELICIDAD ME ABRUMA




Tanta felicidad me abruma,
no se que está pasando
 pero siento que algo está por suceder.

¿Qué le puedo pedir a la vida si todo me a dado?
Tengo todo lo que deseo.

 No puedo olvidar lo sucedido desde Mayo hasta la fecha.
Mi cabeza es un caos.
Una maraña de palabras gritan en mi mente.

Demonios rondan mi cabeza.

En mi mente hay voces que piden justicia,
voces que se ríen de mi,
que me incitan al suicidio 
para que mi alma atormentada descanse.

Esta felicidad que veo en todos me abruma.


Sandra Figueroa

2022

5 de diciembre de 2024

ESTOY TAN SOLA

 





No tengo amigos,
ni hermanos,
ni hijos,
ni amor.

Sandra Figueroa

2023