Miraba caer las gotas de lluvia
y mis ojos se nublaron de llanto,
no pude evitar sentirme triste
y este corazón enamorado
latió desordenado.
Pensé que tú tal vez no me quieres,
que quizá nunca me quisiste,
que todo fué un sueño,
que solo me hice ilusiones
pues nunca me dijiste un te quiero.
Sandra Figueroa
1980
