BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME

12 de noviembre de 2008

HASTA EL FINAL TE ESPERO


No te maldigo porque te quiero,
sabes que te juré un cariño sincero,
se que sin tu amor y fantasías me muero
y hasta el final te espero.


Tú eres aun la musa que inspira,
este verso que adolorido suspira,
el rostro que mi alma solitaria mira,
cuando mi corazón por tu amor delira.


Ruego al cielo que llegues un día
y me des en besos alegría,
y te diré de nuevo lo que antes te decía:
¡Un beso en tu linda boquita vida mía!


Eres el hombre que en sueños soñé,
desde que era niña te esperé,
eternamente se que te querré,
mas allá de la tumba se que te amaré.


Sabes que yo nunca he mentido.
Mi corazón te regalé en un latido.
¡Te amo mi niño consentido!
¡No me importa si fué verdad o has mentido!



Sandra Figueroa 


2004

7 de noviembre de 2008

QUE DIOS ME PERDONE

Quisiera gritar,
correr, escapar,
y no soy capaz,
y aquí seguiré,
y cuando este sola
entonces podré llorar,
por el gran amor aquel
que un día nos juramos
y no lo realizamos.


Y ante él, yo fingiré,
y él nunca sabrá,
que en mi corazón
llevo el recuerdo
del amor eterno
que un día te juré.


Y me preguntaré
si tal vez eres feliz,
y si me recuerdas.


Y en sus fuertes brazos,
y en sus dulces besos,
cerrando los ojos,
tu vivirás en mi,
y que Dios me perdone.


Sandra Figueroa 

 2001

2 de noviembre de 2008

ERAS TU


En sus fuertes brazos, por las noches de invierno,
te sentí muchas veces junto a mi cuerpo,
sus caricias ardientes me hicieron estremecer,
y era tu imagen la que veía en mi locura,
sus besos de miel ardorosos me excitaron,
y eran tus jugosos labios los que recorrían mi piel,
en la cumbre del éxtasis, perdida la razón,
eras tú quien me poseía lleno de lujuria,
y tuve que morderme los labios para no gritar,
calmaste las ansias que yacían latentes en mi,
y eran sus brazos, manos, labios y cuerpo,
y sin embargo amor: ¡Era tu imagen la que yo veía!



Sandra Figueroa 

2001

1 de noviembre de 2008

SOÑANDO EL BESO QUE TE ENVIO


¡En esta noche perfumada y llena de estrellas
te envío el beso que no podré darte,
esperando que el viento te sorprenda
y al oído te susurre que nadie podrá amarte!


¡Que te acaricie suavemente la tersa mejilla
y en tus finos labios pueda dejarte
un leve roce como tierno  recuerdo
del beso que te envío y que no podré nunca darte!


¡Pasaran los años, llegará una tarde el invierno frío
morirá la ilusión, la esperanza
del encuentro que esperé ansiosa! ¡Que tanto ansío!


¡Llegará la vejez, se secará mi río,
este corazón dejará de latir una madrugada
que este soñando: que un beso te envío!



Sandra Figueroa

2004