No es fácil olvidar la traición
que me dejó herida de muerte.
No es fácil olvidar lo que sucedió
en el verano de nuestras vidas.
Esta herida que abriste en mí
punza dolorosamente esta noche,
al imaginar que estando conmigo
era a ella a quien te entregabas.
Es horrible darme cuenta que
cuando gemías de placer era ella
la que te llevaba hasta el éxtasis.
No es fácil olvidar lo que amargó
mi existencia y la tuya y la de ella.
Había mil mujeres disponibles para tí
pero escogiste a quien menos debías.
y ese hecho nos condenó a todos
llevándonos a la muerte en vida
porque ya no podremos ser felices.
No es fácil olvidar tu traición
en el verano de nuestra vida.
Sandra Figueroa
2006