Me sentía aburrida
cuando te escribí el recado aquel.
No pensé que acudirías.
Te cité en la Plaza Ocampo.
Que mal me sentía.
Llegaste a la cita aquella.
Sentí que moría.
Nos fuimos a Cola de Caballo.
Mis preguntas en la mente bullían.
Dos besos fueron las respuestas
a aquellas dos preguntas mías.
Me abrazaste fuertemente.
Me sentaste en tus rodillas.
Me acariciaste dulcemente.
Que dichosa me sentía.
Mi alma volvió a sonreír.
Mi corazón latía.
Aquella tarde fue
el principio de la dicha..
Sandra Figueroa
1992
cuando te escribí el recado aquel.
No pensé que acudirías.
Te cité en la Plaza Ocampo.
Que mal me sentía.
Llegaste a la cita aquella.
Sentí que moría.
Nos fuimos a Cola de Caballo.
Mis preguntas en la mente bullían.
Dos besos fueron las respuestas
a aquellas dos preguntas mías.
Me abrazaste fuertemente.
Me sentaste en tus rodillas.
Me acariciaste dulcemente.
Que dichosa me sentía.
Mi alma volvió a sonreír.
Mi corazón latía.
Aquella tarde fue
el principio de la dicha..
Sandra Figueroa
1992

No hay comentarios:
Publicar un comentario