¡Yo era feliz, muy feliz con todo lo que en mi tenia,
pero apareciste en mi vida una noche maldita,
por casualidad?, o fue coincidencia?, eso no lo se,
pero llegaste a mi ser como un ángel de ilusión!
¡Ahora estoy ardiendo en un infierno de pasiones,
y maldigo la vida, maldigo al amor, y a todo,
estoy prendida en el fuego de lo que desconocía,
crepitando en desesperación se quema mi corazón,
hierve mi sangre, va calcinando mi ser y mis huesos!
¡Mi alma se carboniza en el averno, y Satanás
se ríe a carcajadas de mi sincera inocencia!
¡Quisiera escaparme y no puedo, las llamas consumen
mi existencia y ya no hay salida, me incinero!
¡Chispas de satánica locura nublan mi frágil razón,
incendiandome en esta hoguera que encendiste,
porque eres un demonio y se daño me hiciste
con las palabras diabólicas que fragmentaban mi ser,
y tu lo sabias bien, pero como eres un vil demonio
decidiste poseer mi pobre alma, que solo sabia
amar como se ama a Dios, ella sabia de amor puro!
¡Ahora, devorada en el abrazado infierno
no puedo clamar a Dios, se muy bien que no me contestará
porque tu eres un demonio con poder y ya mi alma
te pertenece, estoy muerta, chamuscada en tu fuego
eterno de perversión! ¡Eres un maldito demonio
pero no me atrevo a culparte! ¡Fuiste mi destino!
Sandra Figueroa
2000

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