Mi jardín, húmedo de versos mal escritos
se incendió en llamaradas de poesía
cuando las canciones fluían a torrentes.
Mis cansadas manos parecían mariposas
en mi jardín de ensueños y anhelos,
que aleteaban de rosa en rosa
para salvar una vida con una sonrisa.
¡Mi manos parecían mariposas viajeras
acariciando bellas flores en botón!
Sandra Figueroa
2007

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