Un pedacito de cielo en Vallarta es para mí,
desde el balcón del Hotel Pescador veo oscuridad,
no hay estrellas,
el mar embravecido ruge como fiera enjaulada,
me llama,
me niego a su súplica,
escucho sus consejos,
callo,
una lágrima está por salir,
mis ojos se humedecen.
Llora la noche,
llora mi alma.
Hay cosas que no se pueden cambiar.
Vallarta duerme tranquila.
La noche es para mi.
Sandra Figueroa
2022

No hay comentarios:
Publicar un comentario