Aquí estoy sola, frente a la ventana abierta,
escribiendo estos versos al viento de la tarde,
como un pajarillo triste mojado y temblando,
como paloma herida lejos del nido.
Se fueron las ilusiones dejándome sola
en la prisión donde solo hay oscuridad,
Ya no espero que cumplas tu palabra.
Se fue el sueño que me hacia suspirar de amor
y hacia que mi corazón latiera enamorado.
Estoy triste pero no lloro, ya no hay lágrimas,
estoy vacía, solo vivo los pocos momentos
que faltan para dejar este mundo cruel
y al fin descansar de tanto sufrimiento..
No es reproche a la vida, es amargura
porque espere pacientemente, suplique amor,
amé sinceramente, di la mitad de mi vida,
y no llegó el hombre de mis sueños tontos,
y cuando ya no tenia esperanza de encontrarlo,
apareció la ilusión y el sueño que fuiste tú
y no fui feliz porque ya era muy tarde
y se fué la ilusión y el sueño no se realizó.
Sola aquí, espero que llegue el momento final
y dejar de existir, sin reproches, sin amor,
sin lagrimas, sin adiós, sin nada.
Quizá en otra galaxia, otra dimensión, tal vez
encuentre la felicidad que se me negó.
Estoy sola, vacía, frente a la ventana abierta
de siempre, escribiendo esto que nadie leerá.
Sin reproches y sola frente a la ventana,
le digo adiós a la ilusión, al sueño de amor,
a la vida y a ti, y espero mi hora de partida
hacia un mundo mejor, o hacia la nada.
Sandra Figueroa
2004
escribiendo estos versos al viento de la tarde,
como un pajarillo triste mojado y temblando,
como paloma herida lejos del nido.
Se fueron las ilusiones dejándome sola
en la prisión donde solo hay oscuridad,
Ya no espero que cumplas tu palabra.
Se fue el sueño que me hacia suspirar de amor
y hacia que mi corazón latiera enamorado.
Estoy triste pero no lloro, ya no hay lágrimas,
estoy vacía, solo vivo los pocos momentos
que faltan para dejar este mundo cruel
y al fin descansar de tanto sufrimiento..
No es reproche a la vida, es amargura
porque espere pacientemente, suplique amor,
amé sinceramente, di la mitad de mi vida,
y no llegó el hombre de mis sueños tontos,
y cuando ya no tenia esperanza de encontrarlo,
apareció la ilusión y el sueño que fuiste tú
y no fui feliz porque ya era muy tarde
y se fué la ilusión y el sueño no se realizó.
Sola aquí, espero que llegue el momento final
y dejar de existir, sin reproches, sin amor,
sin lagrimas, sin adiós, sin nada.
Quizá en otra galaxia, otra dimensión, tal vez
encuentre la felicidad que se me negó.
Estoy sola, vacía, frente a la ventana abierta
de siempre, escribiendo esto que nadie leerá.
Sin reproches y sola frente a la ventana,
le digo adiós a la ilusión, al sueño de amor,
a la vida y a ti, y espero mi hora de partida
hacia un mundo mejor, o hacia la nada.
Sandra Figueroa
2004


