Hoy escuché tu voz en la distancia.
Música a mis oídos haciéndome estremecer.
Escuché tu risa franca y amigable
haciendo latir el corazón de esperanzas.
Tus palabras alegres arrullaron mi oído
y esta alma loca por acortar la distancia
voló en fantasías bajo el sol de la tarde.
Hoy escuche mi nombre en los murmullos
del viento entre los árboles.
Tu risa abanicó mis cabellos acariciándolos
y te amé en la tarde, en el sol, en el viento,
en la soledad de esta plaza desde donde
te recuerdo y te llamo y digo tu nombre
viendo las flores y el cielo azul
donde los rayos del sol queman mi espalda.
Hoy escuche tu voz, tu risa y tus palabras
llenando mi alma de ilusión otra vez.
Hoy nace la esperanza de un mañana
en un mundo mejor
Hoy escuché tu voz que dijo te espero
y se fué mi alma a tu encuentro
Hoy escuché tu voz y el llanto quiso aparecer
pero lo detuvo tu palabra dulce
haciendo florecer en su lugar
la sonrisa de agradecimiento.
Hoy seguí atenta a los murmullos
del viento que trajo un beso cálido
desde muy lejos, que puede sentir
en mis labios a través de la distancia.
Hoy escuche tu voz y fui feliz.
Sandra Figueroa
2004
Música a mis oídos haciéndome estremecer.
Escuché tu risa franca y amigable
haciendo latir el corazón de esperanzas.
Tus palabras alegres arrullaron mi oído
y esta alma loca por acortar la distancia
voló en fantasías bajo el sol de la tarde.
Hoy escuche mi nombre en los murmullos
del viento entre los árboles.
Tu risa abanicó mis cabellos acariciándolos
y te amé en la tarde, en el sol, en el viento,
en la soledad de esta plaza desde donde
te recuerdo y te llamo y digo tu nombre
viendo las flores y el cielo azul
donde los rayos del sol queman mi espalda.
Hoy escuche tu voz, tu risa y tus palabras
llenando mi alma de ilusión otra vez.
Hoy nace la esperanza de un mañana
en un mundo mejor
Hoy escuché tu voz que dijo te espero
y se fué mi alma a tu encuentro
Hoy escuché tu voz y el llanto quiso aparecer
pero lo detuvo tu palabra dulce
haciendo florecer en su lugar
la sonrisa de agradecimiento.
Hoy seguí atenta a los murmullos
del viento que trajo un beso cálido
desde muy lejos, que puede sentir
en mis labios a través de la distancia.
Hoy escuche tu voz y fui feliz.
Sandra Figueroa
2004

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