BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME

4 de octubre de 2009

MI AMIGA DE PAPEL



Una rosa de papel,
trémula, silenciosa, olvidada,
entre viejos papeles me observaba.


En mi rincón favorito
a llanto abierto yo lloraba
la espera de un amor desconsolada.


Entre lágrimas pude ver
que la rosa de papel suspiraba,
que callada me miraba.


En un impulso la tomé
entre mis manos que temblaban,
la estreché contra mi pecho emocionada.


Toda mi vida esperé un amor,
un amigo que me amara,
que en mi dolor conmigo llorará.


Y hoy tengo ya una amiga
en esta rosa de papel olvidada
que igual que yo sufre callada.


Mi alma llora la soledad.
Ella llora olvidada.
Lloraremos las dos desconsoladas.


Sandra Figueroa 

 1994

3 de octubre de 2009

GRACIAS POR LA INSPIRACION



Hoy tengo inspiración.
Hoy quiero escribir en este poema
que tu eres todo para mi.
¡Que eres mi loco amor!


¡Gracias!
¡Gracias por todo lo que me has dado!
¡Gracias por esas noches, esos días!
¡Gracias por tantos regalos!


¡Gracias por tu confianza!
¡Gracias por tu paciencia!
¡Gracias por casarte conmigo!
¡Gracias! ¡Gracias de verdad!


¡Gracias por tus sacrificios!
¡Gracias por tus noches de desvelo!
¡Gracias por todas las cosas!
¡Gracias mi amorcito bello!
¡Gracias! ¡Dios te dará tu premio!


Sandra Figueroa 

1982

2 de octubre de 2009

DEDICADO A TI



Tal vez te asombres al leer este poemario,
o quizá te rías de su contenido,
a lo mejor llorarás al leerlo,
de todas maneras, bienvenido.


Puede ser que te asustes,
quizá te enojes contigo mismo,
tal vez trates de romperlo,
de quemarlo, de destruirlo.


A lo mejor lo estrecharás en tu pecho,
quizá mi recuerdo llegue a tu mente,
puede ser que sientas mi presencia
y mi amor profundo aun latente.


O tal vez nos sientas nada
al leer cada uno de mis versos,
tal vez sientas dentro de ti
que lo que lees no es cierto.


No se pero yo te aseguro
que cada uno te pertenecen,
quizá ni siquiera creas en ellos,
de todos modos, te juro no mienten.


Sandra Figueroa 

 1993

1 de octubre de 2009

POR QUERER CORTAR UNA ROSA



Por querer cortar una rosa
las manos desgraciadamente me espiné.
De ellas salía mucha sangre
y por dolor, por eso no la corté.


Pero vino un alguien más
y con delicadeza la cortó.
El no se espinó las manos.
El no sufrió como yo.


El si se la llevó consigo.
El si pudo cortarla.
El si pudo amarla.
El si y yo no.


Esa rosa fuiste tú.
Rosa bella y hermosa
que por querer cortarte
no pude mas que espinarme.


Sandra Figueroa 

1976