BIENVENIDO A MI RINCON DE TRISTEZAS......GRACIAS POR LEERME

8 de octubre de 2019

NO TIENE CASO SALVARLAS



Llegó el otoño a deshojar mis rosas,
la lluvia cruelmente las ahoga,
tras el cristal observo que mueren,
ya no tiene caso correr a salvarlas
como antaño hice en primavera
cuando el sol las marchitaba
y sollozando con mis manos jóvenes
las ocultaba dándoles sombra.


Ya no tiene caso prolongarles la vida
como hice en el caluroso verano,
si se que pronto llegará el invierno
y fallecerán de frío junto a mi cadáver.


Sandra Figueroa

 2007


7 de octubre de 2019

NO TE ODIO



No te odio, nunca lo haré, y te lo juro,
has sido mi musa en muchas ocasiones,
inspiraste un sin fin de bellos versos
en esta alma que te encontró a su paso.


Hoy tengo dolor y no lo demuestro.
Nada se puede hacer, eres un malvado.
Fueron tantos años, tantas horas
balanceándonos en nuestro vivir.


Sandra Figueroa

2004


6 de octubre de 2019

TAL VEZ



¡Tal vez me recuerdes!
¡Tal vez te acuerdes
de mi amor de antaño
al cual le hiciste daño!


¡Tal vez alguna madrugada,
mojes la blanca almohada
con tu llanto silencioso,
al recordar lo dichoso
que conmigo fuiste
cuando me quisiste!


Sandra Figueroa

 1999

5 de octubre de 2019

LA TIERRA PROMETIDA



Lucharé contra la amargura
que embarga mi alma.
Lucharé por conseguir un día
realizar este sueño.


Caminaré despacio y segura.
Mis pasos me llevaran
hacia donde debo ir.


El camino es largo y difícil,
mas no imposible.
Iré segura, se que llegaré
donde al fin descansaré.


Será ese paraíso terrenal
la tierra prometida
destinada por mi creador,
donde debo encontrar
la dicha y la paz
que mi espíritu necesita.


Seguiré la ruta en silencio,
sin pedir ni ofrecer nada.
Venceré los obstáculos
que el destino me depare.


Llegaré cansada del viaje
pero dando gracias a Dios
porque al fin logré
pisar tierra santa.
Llegaré un día de estos.
No se cuando, ni como.


Solo se que mi destino
esta escrito, y que llegaré
a la tierra prometida
donde podre descansar
en los brazos de la felicidad,
y entonces me transformaré,
y vagaré por los jardines
de la tierra prometida.


Sandra Figueroa

2002