Hay silencio en la noche oscura,
el viento frío trae hasta mi
las notas de una guitarra que llora.
Voces lejanas y risas de muchachos
penetran por mi ventana abierta
a las musas y al amor en media noche.
La luz de las velas ilumina mi rincón.
No hay perfume, respiro olor a sangre.
La guitarra sigue cantando y sollozando.
El reloj marca las horas cansado.
Un perro ladra al otro lado del patio.
Un auto pasa violando mi silencio.
Es de madrugada, tengo fría el alma,
debo ir a dormir para soñar ….
Sandra Figueroa
2007

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