Esta noche me creí poetisa.
Mi alma se elevaba al cielo,
coronada de laureles
en el paraíso me vi.
Allá entre nubes de algodón
canté versos al creador,
dando gracias por la dicha,
por el regalo del perdón.
Los ángeles me acompañaban
haciendo coro a mis versos,
alegres los querubines cantaban
entre notas, poemas, y rezos.
Pero descendió mi alma
del paraíso en que soñó,
y aqui en mi ser esta en calma,
aquel sueño hermoso terminó.
Sandra Figueroa
1999
No hay comentarios:
Publicar un comentario