¡Es cierto que te quise, que te amé desesperada,
es cierto que juré amarte mas allá de la muerte,
pero todo acaba, y ese amor sincero que te juré,
tu lo mataste con desdén y cruel indiferencia!
¡Cuando mas te amaba, te fuiste dejándome sola
en medio de una oscuridad tan negra como tu alma!
¡Me arrepiento de haberte dado mis primeros versos
que sin consideración los echaste a la basura!
¡Enamoraste mi corazón diciendo que me querías,
y tarde me di cuenta que mentías y te burlabas
de quien hasta suicidarse pudo por tu amor!
¡No te perdono, que Dios te juzgue y te castigue,
yo desde aquí, donde dejaste hundida mi alma,
te digo que no podrás ser feliz en la vida
hasta que pidas perdón por todo lo que hiciste,
porque sabiendo que te amaba me ilusionaste,
y cuando ya los cerrojos de mi alma abriste,
te alejaste sin un adiós para vivir la vida!
¡Me dejaste en la agonía de no poder olvidarte
estando las puertas abiertas de par en par!
¡Es cierto, y me arrepiento de haberte amado,
y no te perdono, y juro que nunca serás feliz en
la vida hasta que mi alma encuentre paz!
¡Es cierto, es cierto que te amé desesperadamente,
y como yo no podre ser feliz tu tampoco lo seras!
¡Que te juzgue Dios! ¡Yo no te perdonaré jamas!
Sandra Figueroa
2006

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