Hoy he descubierto y he decidido,
que puedo fingir que soy feliz.
Aquí en mi mundo material
la gente me verá sonriente,
reiré, hablaré mil maravillas,
y dirá: Mery es muy feliz,
y hasta envidia sentirán de mi
al ver tanta dicha y felicidad.
Caminaré cantando al viento,
diré palabras llenas de dulzura,
y gritaré que soy muy feliz,
pero dentro muy dentro de mi ser,
seguirá agonizando el corazón.
Fingiré, y nadie sabrá jamas,
que llevo escondido un dolor
oculto en lo profundo del alma.
Nadie conocerá mi amargura.
Nadie descubrirá mi sueño.
Desde hoy fingiré felicidad
aunque por dentro valla muriendo.
Sandra Figueroa
2001
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