¡Aquí está mi alma dispuesta a todo!
¡Aquí está mi corazón aun latiendo!
El tiempo pasó y ya nada es igual,
llovió en la cumbre de la montaña,
y la lluvia bajó por la ladera
formando ríos que se dispersaron,
y se juntaron para formar un lago.
¡Aquí está mi alma dispuesta a todo!
¡Aquí está mi corazón aun latiendo!
Sandra Figueroa
2007

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