¡Dios mio, ayúdame a seguir viviendo!
Quiero continuar mi camino al paraíso.
Sé que eres bueno conmigo y me ayudarás.
Ponme los medios para alcanzar la meta,
por mas difíciles que sean los obstáculos
podré con tu ayuda vencerlos con éxito.
Juntos iremos de la mano por el sendero
que tu mismo escogiste para esta alma
en el cual dicha me dejaste entrever.
¡La felicidad merezco! ¡Dámela Señor!
Sandra Figueroa
2002

No hay comentarios:
Publicar un comentario