Voy a tener un hijo sin padre.
Pero soy feliz, muy dichosa.
Ya nadie podrá engañarme.
Mi hijo me necesita, lo sé,
yo no lo voy a desamparar.
Si su padre no lo quiere
no importa, él, no tiene papa.
Pero yo si quiero a mi hijo.
El es mío, solo mío nada mas.
Su padre no lo quiere y lo niega
caro lo habrá de pagar.
Pues yo lucharé por él
para que sea siempre formal
a pesar de todas las vergüenzas
que tenga que pasar.
A mi ya nada me importa.
Ni siquiera mis padres,
pues ellos me han cerrado la puerta
al saber que iba a ser madre.
Y me han echado de la casa
por lo que les fui a comentar,
pero yo espero a mi hijo
aquí, en otro lugar.
Donde tú no nos veas jamás.
Donde no me apunten con el dedo
diciéndome a cada momento
que soy una mas entre las demás.
Aquí donde estoy soy feliz,
nadie me criticará mas,
solo espero que nazca mi hijo
para completar mi felicidad.
Y todo mi amor será de mi hijo.
Yo a nadie podré querer jamás.
Toda mi vida se la dedicaré a él
y él no me va a defraudar.
Y él me querrá también así
casi lo puedo asegurar
y me perdonará cuando le diga
que él, no tiene papa.
Sandra Figueroa
1976

No hay comentarios:
Publicar un comentario