Tuve un amor que destrozó mi vida,
me juró amor,
me dijo cosas bellas,
me dió besos tiernos,
me pidió matrimonio,
me dijo muchas veces: Mery te quiero,
pero una tarde se fué y jamás volvió.
Pero también tuve un amor violento
que hizo renacer mi vida,
no me juró amor,
no me dijo cosas bellas,
ni me dió besos puros,
no me acarició con respeto,
ni me pidió matrimonio,
ni me dijo nunca: Mery te quiero,
pero una tarde firmó un papel
y ahora está conmigo
y no se ha ido.
Sandra Figueroa
1994
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