quemaban cada centímetro de mi piel
convirtiendo mi vientre en un volcán.
Tus manos recorrían con tiernas caricias
todo mi cuerpo
estremeciéndolo de placer..
Tu cuerpo se acopló al mío perfectamente
con ardiente deseo.
Tus labios se unieron a los míos
con urgente desesperación..
Hiciste vibrar mi cuerpo
y con tus ardientes caricias
me hiciste temblar de pasión..
Sandra Figueroa
1991
No hay comentarios:
Publicar un comentario