en mis ojos una lagrima pugna por salir,
mi corazón palpita con enorme fuerza,
mi alma se estremece por lo que acabas de decir!
Has roto mis ilusiones, mis sueños…
Nunca podré confiar en ti jamás.
Esto a sido tal vez el principio
de lo que algún día pasará.
Estoy herida, me siento humillada,
tal vez ofendida o mal amada.
Pienso que aquello que hiciste no estuvo bien.
Querer levantarla fué una canallada.
Me siento triste, vacía, amargada,
mi corazón palpita ya sin fuerza, sufre,
mi alma atormentada sangra.
Sandra Figueroa
1991

No hay comentarios:
Publicar un comentario