¡Te irás de mi vida
una tarde de estas!
¡Te olvidaré ...,
y volveré a ser feliz!
¡Tienes que irte!
¡Me haces daño!
¡Fuiste cruel!
¡Perverso!
¡Arruinaste mi vida!
¡Destruiste de tajo
las ilusiones
que desde niña
crecieron en mi alma!
¡Todo me robaste!
¡Me enamoraste
con mentiras
que en mi ceguera
creí verdades!
¡Mi corazón te entregué
sin condición alguna!
¡Nada te pedí,
y en cambio
todo te di,
y tu todo lo tomaste!
¡Arrancaste de mi jardín
rosas y violetas,
y las tiraste al aire
donde se marchitaron
en el olvido!
¡Ojalá que un día
sufras en silencio
la tortura de amar
sin ser correspondido,
y te verás solo,
sin amor, sin amigos!
¡Buscarás ansioso,
y no hallarás nada
porque seres como tu
solo merecen desprecio,
y te convencerás
que ese será tu castigo,
y se que llorarás
lagrimas amargas!
Sandra Figueroa
2002

No hay comentarios:
Publicar un comentario