No hubo adiós,
ni palabra alguna,
solo separación.
Dos almas lloraron,
una aun recuerda,
la otra ya olvidó.
Dos corazones latieron,
uno esta sangrando,
el otro quizá es feliz.
No hubo adiós,
ni palabra alguna,
solo separación.
Sandra Figueroa
2009

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