Desde ayer soy una enredadera enamorada,
de ásperas hojas amarillentas que se niega a morir,
plantada a tu tronco, asustada trepo despacio
aferrándome a seguir sintiendo verdor.
Trepo enredándome entre tus fuertes ramas,
apretándote de amor sigo trepando en ti
sintiéndome acariciada por tus cálidas hojas.
El viento sopla y mueve mis hojas marchitas
que confundidas entre la tuyas sonríen,
y tengo vida entre tus ramas verdes y dulces,
y me siento segura, enredada en ti
he vuelto a vivir y desafiado al viento.
Entre tus ramas y mecida de placeres
tengo vida. ¡Tengo vida enredada en ti!
Sandra Figueroa
2006

No hay comentarios:
Publicar un comentario