Las estrellas en el cielo brillaban intensamente
adornando el firmamento, quise tocarlas,
tomar un puño de ellas, y arrojarlas a tus pies
que entrelazados a los míos, murmuraban versos
de sol y arena mojada por las olas del mar.
Un relámpago a lo lejos, amenazaba tormenta
de celos e impotencia, porque encontrándose lejos,
no podría partirnos en dos, al ver que tu cuerpo
y el mio temblaban sobre la arena mojada
de la Barra del Tordo en Tamaulipas México,
y arrullados por las embravecidas olas del mar,
nos entregamos a momentos de placer inexplicable,
siendo solo tu y yo en la inmensidad de la noche.
Sandra Figueroa
2004

No hay comentarios:
Publicar un comentario